
Factores que determinan el presupuesto de un proyecto
De qué depende el precio de un desarrollo a medida
Un software a medida, un software personalizado, una automatización o un proyecto de inteligencia artificial se presupuestan caso por caso. Estos son los factores que hacen que un proyecto cueste una cantidad u otra.
Qué tiene que hacer la herramienta
Alcance funcional
El esfuerzo de un desarrollo lo determina la lógica que hay detrás de cada pantalla.
Conceptos que intervienen
Cada concepto que gestiona la herramienta (productos, lotes, almacenes, proveedores, tarifas, contratos) trae sus relaciones con el resto, sus validaciones y sus pantallas. Quince conceptos relacionados entre sí requieren bastante más trabajo que dos.
Casos especiales
Las excepciones concentran buena parte del esfuerzo: el cliente que factura con otras condiciones, el pedido que se parte en dos envíos, la devolución que sigue un circuito propio. Conviene sacarlas a la luz al definir los requisitos, antes de presupuestar.
Usuarios, roles y permisos
El coste lo marca la granularidad. Decidir quién entra en cada apartado es sencillo. Decidir qué campo concreto puede ver o modificar cada perfil, y en qué estado de cada registro, multiplica las comprobaciones en toda la aplicación.
Acceso simultáneo
Cuando varias personas pueden modificar el mismo registro a la vez hay que definir qué ocurre entonces. En un almacén o en una reserva de plazas, un descuadre por acceso simultáneo tiene consecuencias, y evitarlo requiere un trabajo específico.
Algoritmos de cálculo
Una planificación de rutas, una asignación de turnos con restricciones o un escandallo con muchas variables se diseñan, se prueban y se afinan. Requiere un trabajo de análisis previo al desarrollo.
Idiomas
Preparar la herramienta para varios idiomas desde la primera fase resulta más económico que añadirlo después. Afecta a los textos de la interfaz, a los formatos de fecha y número y a los contenidos que se gestionan por idioma.
Cómo se construye y cómo se ve
Arquitectura y diseño
Dos decisiones que se toman al principio del proyecto y condicionan el coste de todo lo que viene después.
Aplicación monolítica o separada en API y frontend
Una aplicación monolítica unifica la lógica y la interfaz en una sola pieza, la programación resulta más ligera y el resultado es válido. Separar la API del frontend permite escalar cada parte por su lado, conectar otras herramientas contra la misma API, cambiar el aspecto sin tocar la lógica y escribir pruebas automáticas. Es lo que recomendamos en proyectos nuevos. Puedes ver la comparación completa en las aplicaciones web a medida.
Nivel de diseño
El diseño puede llegar definido por la empresa, con sus guías de marca y sus validaciones, lo que es habitual en grandes empresas. Puede desarrollarlo Gilsys a medida, con requisitos concretos, y entonces es trabajo de diseño por sí mismo. Y puede ser una propuesta nuestra sin requisitos específicos, pensada para que la herramienta sea clara y cómoda de usar: es la opción más económica y la habitual en aplicaciones de gestión interna.
Con qué sistemas se conecta y qué datos gestiona
Integraciones y datos
La mayoría de proyectos conviven con datos y programas que la empresa ya utiliza.
Integraciones con otros programas
Conectar con un ERP, un CRM, una tienda online o la herramienta de un proveedor depende sobre todo de si ese sistema tiene una API documentada. Cuando no la tiene, hay que averiguar cómo funciona antes de poder integrarlo. Es el trabajo de migración e integración de sistemas.
Proyecto nuevo o nueva versión
Rehacer una herramienta que ya está en uso obliga a entender cómo funciona hoy, a decidir qué comportamientos se conservan y a planificar el paso de una a otra sin interrumpir la actividad de la empresa.
Migración de la información
El coste de importar los datos del sistema anterior depende del estado en el que estén. Los datos duplicados, incompletos o repartidos entre ficheros y hojas de cálculo requieren una revisión previa.
Volumen y tipo de información
Las imágenes, los documentos y los datos que llegan de forma continua condicionan la base de datos, el almacenamiento y la infraestructura. Un registro de texto y un archivo multimedia no ocupan ni se consultan igual.
Pasos automatizados
Automatizar un paso con reglas fijas tiene un coste acotado. Que una IA interprete un documento o aplique un criterio requiere preparar el modelo, probarlo con casos reales y medir sus aciertos.
IA privada o comercial
Cuando la información no puede salir de la empresa, el modelo se instala en servidores privados. Esa IA privada requiere dimensionar y mantener el servidor, y resulta más cara que un modelo comercial de pago por uso. La decisión depende de los datos que se van a tratar.
Qué repercusión tiene un fallo
Criticidad y tolerancia a errores
Una plataforma de uso en escenarios críticos requiere más trabajo de prevención, comprobación y recuperación que una herramienta de uso interno.
Consecuencias de una caída
Una página de presentación que deja de verse no tiene coste directo. El pago de una tienda online o el registro de entradas de un almacén generan pérdidas desde el primer minuto de parada, y el presupuesto lo refleja.
Uso interno o producto para terceros
En un SaaS que usan clientes de fuera, la seguridad requiere además aislamiento entre cuentas, control de accesos por organización y protección de los datos de cada usuario frente al resto.
Respuesta automática ante fallos
Que el sistema detecte un problema, se recupere solo y no pierda información por el camino es una capa de trabajo adicional, necesaria en unos proyectos y prescindible en otros.
Avisos automáticos
Enterarse de un fallo en el momento, y no cuando lo comunica un usuario, requiere definir qué situaciones se vigilan, con qué umbral y a quién se avisa.
Monitorización y rendimiento
Medir cómo responde la herramienta, con cuánta carga y en qué puntos se degrada permite anticiparse. Requiere sus propias herramientas y su configuración.
Licencias, pagos y suscripciones
Cobrar dentro de la herramienta añade pasarelas de pago, estados de suscripción, renovaciones, impagos y facturación. Requiere un desarrollo propio dentro del proyecto.
Dónde funciona y cómo se publica
Infraestructura y despliegue
Tipo de infraestructura
Un servidor contratado en una empresa de alojamiento, la infraestructura que ya tiene la empresa, un sistema de contenedores con Docker o una nube como Amazon AWS tienen costes de puesta en marcha y de mantenimiento distintos.
Número de plataformas
Poner en marcha varias plataformas a la vez, conectadas entre ellas, añade coordinación, pruebas conjuntas y una puesta en producción por encima de lo que suma cada plataforma por separado.
Despliegue automatizado
Automatizar la publicación de cada versión evita los errores de una actualización manual y permite publicar mejoras con más frecuencia. Consulta cómo lo hacemos en despliegue e integración continua.
Auditoría externa de seguridad
En todos los proyectos hacemos una revisión de seguridad propia. Si el proyecto requiere además una auditoría de una empresa especializada, hay que contar con esa auditoría y con los ajustes posteriores que indique.
Quién interviene por cada parte
Equipo e interlocución
El presupuesto depende también de cuántas personas hacen falta y de cómo se toman las decisiones.
Perfiles que intervienen
Hay proyectos que requieren combinar perfiles distintos y otros que puede abordar un único profesional del equipo. En ambos casos hay un responsable de proyecto que supervisa el trabajo y es quien habla con la empresa.
Refuerzo por calendario
Una fecha de entrega ajustada obliga a sumar más personas del mismo perfil para trabajar en paralelo, aunque la complejidad del proyecto no lo pida.
Interlocutores de la empresa
Recoger y conciliar los requisitos de producción, administración y ventas requiere más sesiones y más validaciones que trabajar con una sola persona que decide.
Reuniones de seguimiento
Hay empresas que necesitan verse con frecuencia para seguir el proyecto con tranquilidad, aunque el desarrollo no lo requiera. Es una necesidad legítima y se contempla al valorar el proyecto.
Sesiones presenciales
Si el proyecto va a requerir reuniones presenciales, se contempla desde el principio dentro de la valoración.
Velocidad en las decisiones
Un proyecto puede quedar detenido esperando una decisión o un dato. Cuanto más repartida está la decisión, más conviene acordar al principio quién responde y en qué plazo.
Asesoramiento durante el proyecto
Cuando la empresa llega con los requisitos definidos, el trabajo es desarrollar. Ayudar a decidir qué construir y en qué orden es consultoría, y se valora aparte.
Documentación y formación
Entregar la herramienta documentada y formar a quien la va a usar son partidas propias. En la formación, el coste lo marcan el número de sesiones y de personas.
Hasta dónde quiere llegar el proyecto
Ambición y horizonte
Mínimos ampliables o acabado desde el principio
Resolver lo esencial y mejorarlo en fases posteriores tiene un coste inicial menor. Buscar un resultado acabado desde la primera entrega lo aumenta. Ambas decisiones son razonables y se concretan al planificar el proyecto por fases.
Necesidad puntual o recorrido largo
Un proyecto pensado para crecer durante años obliga a tomar decisiones de base en el modelo de datos y en la arquitectura. Cuestan más al principio y evitan rehacer el sistema más adelante.
Alcance dentro de la empresa
Automatizar el reparto de los tickets de soporte afecta a un proceso concreto. Implantar la herramienta de gestión con la que trabaja toda la empresa afecta a cada departamento, y añade acompañamiento, pruebas y una puesta en marcha más cuidadosa.
¿Cuándo no es posible determinar el coste?
Puntos de investigación
Hay encargos que ninguna empresa puede acotar con precisión sin empezar a trabajar o sin un estudio previo.
La viabilidad se desconoce de entrada
Un ejemplo real: evaluar si unas pulseras de actividad comerciales se podían integrar con la herramienta que se iba a desarrollar. Hasta revisar qué permitían sus APIs no había forma de saber si era posible.
Desarrollo sin precedentes
Cuando lo que se pide es extremadamente novedoso, no hay proyectos anteriores ni referencias del sector de las que partir para estimar el esfuerzo.
Plataformas o dispositivos nuevos
Integrar un sistema o un dispositivo con el que no hemos trabajado antes puede ser perfectamente viable, pero hasta revisar su API, su documentación y sus limitaciones no se puede valorar el trabajo.
Continuar el desarrollo de otra empresa
Ampliar una plataforma antigua desarrollada por terceros exige entender primero el código existente, las decisiones que se tomaron y el estado de su documentación. Esa revisión condiciona cualquier estimación posterior.
Solo en estos casos proponemos un estudio previo con su coste acordado de antemano, normalmente dentro de un discovery. En el resto de proyectos el presupuesto no se cobra. Y si durante el estudio comprobamos que el proyecto no es viable, o que su coste no compensa, lo decimos en ese momento: no facturamos horas que no van a llevar a ninguna parte.
Cómo se traduce todo esto en una cifra
El presupuesto
Los factores de esta página explican las diferencias de precio entre un proyecto y otro.
El presupuesto no se cobra
Una primera conversación basta para dar un orden de magnitud, también en proyectos pequeños. Preparar la propuesta no tiene coste ni compromiso.
Precio cerrado antes de empezar
En proyectos medianos y grandes se cierran el alcance y el precio de cada fase antes de empezarla. Si los requisitos cambian durante el proyecto, se revisan en ese momento, siguiendo el procedimiento de planificación.
Un estudio previo, si es imprescindible
Cuando el proyecto no se puede acotar sin investigar antes, proponemos un estudio previo con su coste acordado de antemano. Es la excepción, no el procedimiento habitual.

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